Una herida es cualquier ruptura de la piel u otros tejidos con la consecuente salida de sangre.
Clasificación de heridas
- Abrasivas. Son producidas por fricción o rozamiento contra un objeto áspero, conocidas comúnmente como raspones, estás heridas no sangran en abundancia, pero contienen a menudo tierra o arena y pueden producir infección.
- Cortantes. Son producidas por objetos con filo como cuchillos, tijeras, este tipo de herida sangra en abundancia y debido a esta característica el peligro de infección se reduce.
- Lacerantes. Son producidas por contusiones, machucamientos por maquinas, en este tipo de herida la piel, vasos sanguíneos, músculos y tendones son destruidos quedando expuestos al peligro de infección.
- Punzantes. Son producidas con objetos por punta, como clavos, alambres, astillas, el peligro de infección es muy grande ya que estos objetos están sucios e introducen hasta el fondo suciedad y gérmenes que difícilmente pueden extraerse.
Una hemorragia es un derramamiento de sangre procedente de las arterias, venas o capilares cuando hay ruptura de estos.
Clasificación de hemorragias
- Arterial. Cuando por causa de alguna lesión llega a cortarse una arteria, la sangre sale a borbotones y es rojo brillante.
- Venosa. Son aquellas en las que se cortan las venas a causa de heridas, la sangre es de color rojo oscuro y brota con menos presión.
- Capilar. Este tipo de hemorragia se presenta cuando se desgarra la piel superficialmente. La sangre fluye lentamente y en cantidades pequeñas.
¿Qué es la sangre?
La sangre está formada por suero (plasma), glóbulos rojos y blancos. Su función es transportar oxígeno y otros nutrientes a todo el organismo y retirar el bióxido de carbono y otras materias de desecho. El sistema circulatorio está formado por el corazón, arterias, venas y vasos sanguíneos o capilares, a través de los cuales se distribuye la sangre a todas las células.
Formas para contener una hemorragia
- Detener el flujo de la sangre y ayudar a la coagulación. Para ello, es necesario aplicar presión, y luego apretar los bordes de la herida juntos. Esto podría ser doloroso o incómodo, la presión aplicada debe ser firme.
- Debe levantar y sostener la extremidad lesionada.
- Colocar un apósito estéril sobre la almohadilla y un vendaje. Recuerde que no debe asegurar el vendaje demasiado apretado ya que puede causar problemas de circulación.
Tipos de presión
Presión directa
Este tipo de control de hemorragia lo consigue presionando directamente la herida utilizando gasas o trapos limpios para formar coágulos y así disminuir la salida constante de sangre. Mantenga está presión por un lapso de 15 a 20 minutos. Si la hemorragia continua aplique más gasas procurando no retirar la primera, ya que de hacerlo romperá los coágulos formados. Apóyese colocando una venda ajustada lo suficiente para ejercer presión pero no para cortar la circulación.
Presión indirecta
Está se realiza presionando un punto por donde pase una arteria contra el hueso más próximo, esto se hará siempre entre el corazón y la herida, al comprimir la arteria contra el hueso que está debajo de ella puede controlarse el flujo de la sangre hacia la herida. En el caso de hemorragias como extremidades, como brazos y piernas puede presionar en la arteria braquial o femoral.
Puntos de presión anatómicos
Los puntos de presión son áreas en el cuerpo humano que al ser manipuladas de alguna manera específica pueden producir un dolor considerable u otros efectos (son haces de nervios que se encuentran por todo el cuerpo).
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